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El boomerang que no vuelve 25 May 2008 07:52:30 am |
Les conté no hace mucho cuánto les gusta una fiesta a los bercianos y hoy, que ya estoy mejor del virus ese que pillé tecleando (ya sé que no me lo han preguntado, pero estoy mejor) porque aquí en Magaz de Abajo los virus comen botillo y porque beben orujo del bueno, del que sólo mata a los otros, quiero contarles que hay otra cosa que les encanta (a los virus no, a los bercianos) casi tanto como un festejo, o más: despedirse.
Ayer sábado paseábamos Raquel y yo por Cacabelos, y en una de esas esquinas cuya acera no mide más de medio metro un grupo de señoras mayores nos impedía el paso. Se estaban despidiendo. El sitio era seguramente el común denominador de la distancia a la que se encontraba cada casa de cada una. Un paso menos sería grosero y uno más indiscreto, si el acto era inconstitucional o no carece de valor frente a tales cuestiones. Así que allí estaban las buenas mujeres, hablando de Rodolfo Chikilicuatre, despidiéndose.
Servidor tiene observado que la ceremonia de la despedida viene a durar una cantidad de tiempo inversamente proporcional a la que pasaremos sin vernos. Así, si mañana volveremos a encontrarnos en la panadería, la despedida se alarga hasta el desquicie. Si el despedido se va a Beluchistán, le decimos adiós en dos minutos.
- Manda una postal.
- Vale.
Las señoras mayores se despedían, pero cualquier observador ignorante de las costumbres bercianas podría haber pensado que se saludaban. Es una confusión que suelen padecer los políticos. Por ejemplo Zapatero e Ibarretxe creían saludarse y se estaban despidiendo; y la Aguirre despide a los demás mientras se presenta (o no), y Gallardón se despidió durante meses y ahora resulta que, en realidad, ni siquiera se iba.
Quise decírselo a las señoras...
- Señoras...
- Cállate, me ordenó Raquel. - Sé humilde: si les dices algo se acordarán de quién eres hasta el último día de su vida. Y acabarás tomando café con ellas.
No dije nada. Allí siguieron las buenas mujeres y nosotros las sorteamos abnegadamente jugándonos la vida. Un tractor deportivo estuvo a punto de pasarme por encima. Menos mal que uno de mis superpoderes es el de sortear: sorteo lo que sea: sólido, líquido o gaseoso. Lo que sea me embiste y yo lo sorteo con gesto limpio y rotundo y, según mis detractores, algo achulado.
- Ha estado a punto de atropellarte.
- Aficionado.
Nos gusta despedirnos. Pero no sabemos inerpretar bien las despedidas. Algunos se van para volver y otros se van para siempre. Servidor se ha despedido de muchas cosas; y de algunas se está despidiendo aún.
- ¿Por ejemplo?, quiere saber Raquel.
- De un boomerang que me regalaron de pequeño...
- Vale, vale, dejémoslo, que ya te veo venir y la lista puede ser interminable.
Me despido de mi juventud cada día, y del día cada noche y... son despedidas casi cansinas, de esas de portal que acaban durando más que la visita. Y me despido sin un gesto, sin una palabra, de algunas gracias y habilidades que, con suerte, aprenderé a no echar de menos más de lo necesario. La vida es una despedida. No quería decirlo, porque es un poco facilón, pero se me ha escapado. También me despido de las cosas que me recuerdan quién he sido (el martes, sin ir más lejos, regalé un libro de poemas de Juan José Millás del que no se editaron más que treinta y siete ejemplares: algo así como regalar un trébol de cuatro hojas, lo que también he hecho). Pero otras veces me siento un Rajoy de mí mismo: diciendo adiós con la mano de Dios (recuerden: la misma que hizo desdender a segunda al Real Zaragoza) a objetos que no se marchan, que son retenidos en el presente por la disolución de su significado: cosas demasiado ocupadas en despedirse de sí mismas como para acusar nuestro gesto... Aprender a despedirse es lo más difícil. Y esas buenas mujeres de Cacabelos lo saben, y no se olvidan de entrenar un sólo día. Es lo que hacemos siempre que nos relacionamos, es lo que hacemos la mayor parte del tiempo. Y no lo hacemos bien, no. Y eso (no hacerlo bien) lo confundimos con el pecado original, que es un pecado de la vanidad.
He visto Eurovisión, a ratitos, y me ha parecido una ceremonia de despedida. Y ahora me pregunto cuanto tardará Chikilicuatre en despedirse de sí mismo. Espero que poco. No hay vanidad que pueda sobrevivir en semejante engendro cuyo pecado, por cierto, no es nada original.
- Suñén.
- Dime.
- Aquel boomerang...
- ¿Sí?
- ¿De verdad no volvió, o lo sorteaste?
Qué lista es esta chica. Me encanta. | Ir a página principal 
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Categoría : Diario
| Enviado por : Juan Carlos Suñén | Comentarios [6]
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Referencias y comentarios |
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Comentarios
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La opinión de Laura Pausini
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Por : Laura Pausini @ Hora : 25 May 2008 07:57:37 pm : |
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| Recuerda mi canción, Marcelo. Recuérdala, porque era para ti, la más bonita que se ha escrito nunca para una despedida. Se fue, se fue etc... Aquella despedida nuestra sí que fue breve, Marcell Bottini. | Arriba  |
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Boomerang
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Por : Josef K @ Hora : 26 May 2008 09:26:17 am : |
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Hombre, Suñén, si sorteó el boomerang....
¿A quién le tocó?
Por otra parte, también los frikis habrán de despedirse de Chikilicuatre y de los momentos y meses que, aunque sea extraño, erróneo o incluso esperpéntico, hubo grupos de gente unida en una misma idea y concepto y con algo que en España, hace mucho que se despidió a la francesa: Esperanza.
Ningún político actual con una vanidad que duplica (o más) a la de Rodolfo (porque la ensayan día a día ya que su Eurovisión llega cada cuatro años), ha conseguido esa unión (tanto a favor como en contra) que, aunque efímera, fue verdadera.
Haga la prueba, busque a varios seguidores de un partido político (el pp no vale porque ya sabemos lo que hay) y pregúnteles su opinión. Le darán 100 razones distintas sobre el mismo tema.
Si pregunta sobre Chikilicuatre le darán dos: o me gusta y es un cachondo o no me gusta y es una vergüenza.... interesante.
En cuanto a vanidad escénica, le recomiendo visione la "curiosa" participación de Francia también por un "cómico".
Don Quijote se viste de tupé y los señores de Cortijo seguimos manteándolo y dándole de Palos.
Nada se puede hacer contra la sabiduría de Cervantes..
Salu2
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Puntualización
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Por : Labrys @ Hora : 27 May 2008 12:52:36 pm : |
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| Ese Boomerang que dice que perdió o que sorteó, me lo vendió usted por doscientas pesetas allá por el año 1966. Yo conservo ese boomerang. | Arriba  |
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No, no y no
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Por : πέλεκυς @ Hora : 29 May 2008 03:44:51 pm : |
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| No. | Arriba  |
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La opinión de Laura Pausini
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Por : Laura Pausini @ Hora : 02 Jun 2008 11:45:17 am : |
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| Yo también digo que no. No le toca. Y ya. | Arriba  |
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Contradicciones y/o talante
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Por : Zapatero @ Hora : 09 Jun 2008 06:24:13 am : |
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| Y luego dicen que no entienden a Suñén, como si ustedes fueran Galdós. | Arriba  |
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